¿Qué problema resuelve?
Mejorar indicadores claves en el trabajo con proveedores, como disminuir plazos de entrega, elevar la tasa de productos sin defectos y reducir el consumo de recursos naturales.
¿No tienes cuenta?
Quiero RegistrarmeSi necesitas ayuda, escríbenos a: compromisopro@cchc.cl
Mejorar indicadores claves en el trabajo con proveedores, como disminuir plazos de entrega, elevar la tasa de productos sin defectos y reducir el consumo de recursos naturales.
En lo cuantitativo, se redujeron significativamente los tiempos de entrega, aumentó un 12% la tasa de productos sin defectos y disminuyó en 25% el número de devoluciones. También se redujo el uso de materiales no reciclables y se incrementó la eficiencia en la producción y en la gestión de inventarios. A nivel cualitativo, mejoró la percepción de la marca, se fortalecieron las relaciones con los proveedores y creció la satisfacción de los empleados. En el plano económico, la empresa experimentó ahorros logísticos, optimizó los costos de compra y logró mejores retornos gracias a la mayor eficiencia y colaboración con la cadena de suministro.
La iniciativa consiste en fortalecer la relación con los proveedores a través de prácticas colaborativas centradas en la calidad, la sostenibilidad y el crecimiento mutuo. Su diseño e implementación tomó alrededor de dos meses y medio, divididos en fases de análisis, desarrollo, ejecución y ajustes finales. El ámbito de aplicación abarcó toda la cadena de suministro, desde la adquisición de materiales y la producción hasta la gestión de calidad y la sostenibilidad corporativa. Gracias a esta práctica, se optimizó la comunicación con los proveedores, se mejoró la coordinación interna y se establecieron estándares claros que involucran aspectos de responsabilidad social y cuidado medioambiental.
Los objetivos específicos apuntaban a mejorar la calidad y fiabilidad de los productos y servicios, reducir tiempos de entrega, fomentar prácticas sostenibles y fortalecer la seguridad laboral en toda la cadena de valor. Entre las metas medibles, se planteó, por ejemplo, disminuir plazos de entrega en un 15%, elevar la tasa de productos sin defectos en un 10% y reducir el consumo de recursos naturales hasta en un 20%. Estas metas, fijadas con indicadores concretos, buscaron un equilibrio entre productividad, responsabilidad ambiental y bienestar de los trabajadores.
La ejecución implicó una serie de pasos clave: diagnosticar la situación inicial y definir objetivos claros, seleccionar y capacitar a los proveedores estratégicos, rediseñar procesos internos de compras y logística, e instaurar canales de comunicación más fluidos. Además, se desarrolló una fase piloto para ajustar posibles inconvenientes antes de escalar la iniciativa a todos los proveedores. En cuanto a recursos, se destinaron fondos, personal especializado y nuevas tecnologías de gestión y trazabilidad para garantizar el éxito de la práctica. El involucramiento incluyó a empleados internos (compras, calidad, logística, sostenibilidad, etc.), proveedores clave y, de manera indirecta, a clientes y comunidades. No se contó con colaboraciones formales de organismos externos u ONGs, sino que todo se desarrolló de manera interna.
Los principales retos incluyeron la necesidad de mejorar la comunicación interna y externa, alinear tecnologías con distintos proveedores y garantizar el cumplimiento de normas y estándares. Para afrontarlos, se implementaron capacitaciones, incentivos y acompañamiento constante, además de planes graduales de adopción tecnológica y gestión del cambio. Como lecciones aprendidas, se destaca la importancia de una planificación detallada, el compromiso de la alta dirección, la colaboración estrecha con proveedores y la adaptación flexible a nuevos requerimientos. Asimismo, se subraya la relevancia de diversificar la base de proveedores para mitigar riesgos y de mantener un monitoreo continuo para lograr una mejora permanente.
Para que otras empresas puedan replicar esta buena práctica, se aconseja contar con el respaldo de la alta gerencia, involucrar a los proveedores desde el inicio, establecer planes de comunicación efectivos y adoptar herramientas tecnológicas que faciliten la colaboración. También se recomienda realizar un piloto antes de la implementación total, mantener objetivos claros y medibles, y promover una cultura interna de mejora continua. Existen diversos recursos externos —normativas ISO, guías de sostenibilidad, webinars y plataformas de capacitación— que pueden orientar la adopción de este enfoque, complementando el aprendizaje interno y reforzando las competencias en gestión responsable y eficiente de la cadena de suministro.
Si en tu empresa implementaron una acción que ha aportado en su sostenibilidad ambiental, social o económica, te invitamos a descargar esta ficha, completarla y enviarla.
Si en tu empresa implementaron una acción que ha aportado en su sostenibilidad ambiental, social o económica, te invitamos a descargar esta ficha, completarla y enviarla.